Jardín zen miniatura

Un jardín zen miniatura es un espacio muy pequeño donde se concentra toda la esencia de los jardines zen tradicionales de Japón. Generalmente son portátiles, y pueden ser ubicados prácticamente en el lugar que se prefiera fácilmente.

Son ideales para aquellas personas que no cuenten en lugares amplios y que deseen un plus de belleza oriental a cualquier estancia. Pueden dar un toque de elegancia a alguna oficina, o crear una vista diferente en el hogar, ubicado en donde todos puedan admirarlo.

Su creación es bastante sencilla y económica. A penas se necesitarán unos cuantos elementos para poder lucir el jardín zen de tus sueños ¡versión mini!

Características de un jardín zen miniatura

Los jardines zen minis son bastante fáciles de crear. Se pueden construir con pocos elementos, y darán una apariencia mucho más bella al lugar donde se ubiquen. Sin dudas, robarán todas las miradas.

Son bastante económicos. No necesitas invertir mucho dinero en la creación de tu mini jardín zen, ya que a menor tamaño ¡menor cantidad de material!  Una manera muy económica de darle un plus de belleza a tus espacios.

Se ubican con facilidad en cualquier lugar. El tamaño depende de tus gustos, pero un jardín zen miniatura suele ser un centro de mesa cautivante y muy bonito a la vista, sin ocupar mucho espacio, pero aprovechando el poco espacio disponible de la mejor manera.

Un plus sencillo para espacios y decoraciones minimalistas. Suelen ser como un pequeño oasis para los lugares con decoraciones simples, dándole un poco de vida y elegancia al entorno.

En algunas ocasiones se le añaden elementos como el fuego, mediante el uso de inciensos o velas, para reunir en conjunto los 4 elementos en una pequeña y adorable forma de homenaje.

5 beneficios de tener un jardín zen miniatura

  1. Mejorarás indudablemente la estética de cualquier estancia. Gracias a que suelen ser elementos vistosos pero elegantes y finos, son aptos para reanimar la vista de lugares como oficinas o el hogar, brindando un toque de originalidad y frescura que encantará a todos.
  2. Son bastante económicos para crearse. Debido a que sus elementos son sencillos y en pequeñas cantidades, se pueden reunir sin esfuerzo para quien la crea, logrando sin mucha inversión un elemento decorativo bastante bello y con mucha historia.
  3. Son de pocos cuidados. No necesitarás invertir mucho tiempo en cuidarlos, es más, ¡no tendrás que hacerlo en mucho tiempo! Gracias a su fácil mantenimiento son muy aptos para ubicarse en donde se desee y sin preocuparse por hacer mucho en su mantenimiento.
  4. Propician un ambiente de relajación. Aunque sea en versiones mini, estos elementos de decoración son un plus para crear un ambiente agradable y armónico, visualizando la tranquilidad que emanan, y que puede transformar toda la habitación.
  5. Son portátiles. En dado caso de que desees cambiar su ubicación no habrá ningún problema ¡podrás hacerlo con facilidad y en tan solo unos minutos, sin esfuerzos grandes!

Elementos que puede incluir un jardín zen miniatura

Principalmente, se necesitarán el elemento esencial para un jardín zen: la arena o grava. En este caso, al ser un jardín de tamaño muy reducido, se elegirá arena, bastante delgada y generalmente blanca, como lo indicará la tradición. En ella vamos a poder crear los patrones que representan el agua en todos los jardines zen.

Se necesitará también rocas, estas son uno de los elementos principales de cualquier jardín de este tipo. Con ellas se crearán figuras que aleatoriamente representen elementos de la naturaleza, y estas serán de distintos tamaños, favoreciendo la característica asimetría.

En este tipo de jardines es muy común encontrar elementos adicionales como plantas cactáceas: las suculentas son un de las preferidas, ya que necesitan muy poca agua, son perfectas para vivir en interiores y son muy resistentes y duraderas. No necesitan muchos cuidados.

El fuego es otro elemento bastante común en la creación de un jardín zen en espacios pequeños. Se pueden añadir velas o inciensos, ya que al ser pequeños lugares que inspiran a la meditación, estos elementos extra fomentan los estados meditativos, propósito principal de un jardín zen.

Figuras decorativas como un buda o alguna pequeña fuente japonesa son ideales para añadirse a esta decoración, manteniendo la misma línea de estilo y aportando más versatilidad al pequeño espacio relajante.

¿Dónde colocar un jardín zen miniatura?

Esto jardines japoneses son bastante fáciles de ubicar, debido a su tamaño reducido. Pueden colocarse como un elemento decorativo en centros de mesa, en el escritorio de tu trabajo o en algún lugar pequeño destinado simplemente a la ornamentación, y que pueda ser lucido y admirado por todo quien deambule cerca.

El gran beneficio de su tamaño es que puede ser ubicado en cualquier espacio. Son bastante versátiles y brindarán un toque zen a una habitación minimalista.


A favor de un jardín zen miniatura

Económicos
Fáciles de crear
Pueden ubicarse en cualquier sitio
Pocos cuidados
Realzan la estancia
Ir arriba