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EL JARDÍN ZEN I Más que un jardín

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Un jardín zen es más que un lugar de esparcimiento. Allí  las rocas, las piedras, la arena, la grava y a veces el musgo, la hierba y el pasto son utilizados para darnos tranquilidad. Simple y sofisticado, natural y refinado, un Karesansui o jardín zen, es capaz de devolvernos la armonía y la paz que tanto necesitamos en estos tiempos. Relájate y disfruta.

¿Qué es un jardín zen?

El jerdín zen de interior con feng shui
Simplicidad, equilibrio, calma, armonía, paz: el jardín zen.

No es el tipo de jardín occidental donde predomina el verde de las plantas y el colorido de las flores.   Es un espacio donde la simplicidad y la armonía se unen para alcanzar la paz, evitando todo tipo de distracciones. Crear y mantener un jardín zen es una forma de cultivar la serenidad. Con ese fin lo utilizaban y lo utilizan los monjes zen en Japón, quienes pretenden destacar la belleza de lo simple y la serenidad del vacío. Por eso, en nuestro tipo de vida occidental acelerado, el jardín zen gana cada día más adeptos.

Jardín japonés y jardín zen ¿Es lo mismo?

Jardines japoneses con linterna Toro
Un jardín japonés puede ser bello y exuberante

Ambos tipos de jardín vienen de Japón, cierto. Pero el jardín zen es un tipo de jardín japonés, lo mismo que los siguientes:

  • Los jardines de paseo están creados para ser vistos desde un camino.
  • Jardines con aposento. Estos se diseñan para ser contemplados desde una casa.
  • Jardines para té. Están presididos por un sendero que lleva a la casita donde se tomará el té.
  • Los jardines para la contemplación o Karesansui evocan las montañas y el agua.
  • El jardín tipo vergel donde se reúnen gran cantidad de plantas con la flores propias de cada estación.

Aunque muy distintos entre sí, estos tipos de jardín oriental seguían unos principios regulados ya desde el siglo XII, en el Sakutei-Ki .

El equilibrio del yin y el yang
La curva y la recta son el eje de la rmonía

El equilibrio entre el Cielo, la Tierra y el Hombre, aunque inestable y a punto e romperse, estaba en la base de muchas enseñanzas. De ahí que también se aplicasen en la creación de jardines, para ejercitar la mente y el espíritu.
Los monjes zen introdujeron en sus templos los Karesansui, porque su contemplación favorecía la práctica de la meditación.

¿Cómo hacer un jardín zen?

Jardín ormanental
La grava, las rocas y la arena son la base del jardín zen

Conocer los elementos de un jardín zen y su significado, es fundamental si pretendes cultivar un jardín de estas características. Puesto que el Karesansui es un tipo de jardín japonés, es de entender que los elementos y el significado que los acompañan sean similares.

Las rocas, la arena y la grava. Japón es un conjunto de islas rodeadas de mar, con un mar interior. Es lógico que las piedras decorativas se utilicen para evocar las islas y la montaña, que emergen del mar, el gran vacío, representado por la arena y la grava.

Como curiosidad, una de las rocas suele evocar el monte Shumi, montaña importante para los budistas. Cada elemento de un jardín zen tiene su significado.

Otros elementos del jardín zen

Lámpara linterna farolo toro
Las linternas Toro de piedra embellecen el jardín

Las rocas, la grava y la arena son la base de este tipo de jardines, a los que podemos añadir musgo o hierba. Aunque, probablemente te hayas fijado en otros elementos típicos del jardín japonés que contribuyen también a crear esa atmósfera de relajación y de equilibrio.

Además de la arena, la grava y las rocas tu jardín puede tener:

  • Una linterna de piedra.
  • Un pequeño estanque o fuente para que el agua esté presente.
  • Una isla, dentro o fuera el estanque.
  • Un pabellón o casita de Té.
  • Un puente que una la tierra con la isla.
  • Bonsáis.
  • Pequeñas piedras talladas o estatuas religiosas.
  • Pequeños árboles y setos de hoja caduca.
  • Otras plantas, entre las cuales destacan los bambús y vegetales similares. Pero también los japoneses son grandes amantes de los árboles de hoja perenne, como el pino.

Dado que son amantes de los contrastes, es frecuente encontrar árboles de hoja caduca como el arce. En otoño sus colores rojizos contrastan con el amarillo o el verde de otros árboles.

Por último, los musgos y los helechos aparecen con frecuencia en los jardines japoneses. Que quieres un jardín más sobrio, más zen, perfecto. Aunque si prefieres un jardín algo más elaborado también es posible.  Depende de tus gustos.

Cómo decorar un jardín zen

Comprar grava es barato
El jardín zen resalta la belleza de la simplicidad

Si un jardín zen tiene este efecto relajante e invita a la contemplación, no es debido al azar. Aparentemente, se imita a la naturaleza, pero al mismo tiempo hay que saber cómo imitarla cuando está en armonía. Nuestro jardín nos debe transmitir una agradable sensación. Veamos cómo conseguirlo.

Actitud de respeto y escucha

Los maestros zen insisten en que un jardín zen debe de mostrar la forma que las piedras y los otros elementos deseen. Especialmente las piedras. Algunas están mejor de pie y otras mejor tumbadas.

Si las recoges de la naturaleza observa cómo las encontraste.  Así que primero recoge todos los elementos y una vez en el jardín,  elige qué forma darle. Escucha cómo las rocas y los otros elementos quieren que los dispongas.

Esta misma idea la tenemos con el jardín feng shui, donde se busca favorecer una buena sintonía entre la casa y el paisaje.

Luz, clima y espacio

Ser sensibles a lo que se puede crear en el lugar donde vayas a instalar el jardín zen. Si vas a utilizar algún tipo de planta tener en cuenta cuáles puedes usar por el clima, el tipo de suelo y la luminosidad.
¿Complicado o místico? Comprendo que lo pueda parecer, pero es conveniente que conozcas la filosofía de este tipo de jardín. En gran medida los resultados dependen de seguir ciertos principios.

Tipos de jardín zen

Hay una gran oferta de jardín zen miniatura
Tener un jardín zen interior es fácil y muy relajante

Como ya hemos visto, este tipo de jardín minimalista no requiere necesariamente el uso de plantas. Tampoco un gran espacio, por lo que se puede tener tanto en exterior como en el interior de la casa.

Un jardín zen exterior no debe de ocupar mucho espacio. Aunque sí se pueden usar árboles combinados de manera armoniosa con arbustos, bambú y otras plantas de jardín. Éstas deben ser sabiamente utilizadas para conservar la sencilla elegancia de las rocas, la grava y la arena.

Jardín zen miniatura económico
Hay muchos modelos de jardín zen casero

El jardín zen interior es el que más llama la atención. Nos referimos a un jardín seco generalmente instalado dentro de casa.

Su tamaño puede ser tan reducido como quieras. Hay incluso los llamados “jardín zen miniatura”, que ocupan el espacio de una bandeja.

Dada su función terapéutica, se trata de un jardín portátil que puedes instalar o retirar a voluntad. No necesitarás un banco de trabajo de taller.

Lo utilizas en función de tus necesidades del momento, y lo guardas cuando terminas. Aunque si te gusta su estética, puedes utilizar este tipo de jardín zen casero como elemento decorativo. Incluso puedes utilizar alguna de tus plantas de interior preferidas.

La discreción del jardín zen en miniatura, permite que lo coloques junto a los elementos decorativos más inverosímiles, como una piedra con un símbolo vikingo.

Si te has preguntado cómo decorar un jardín pequeño, o cómo tener un jardín sin plantas de interior,  el jardín zen es una buena solución.

Uso terapéutico del jardín zen

Mini jardín zen
Un jardín zen miniatura tiene efectos muy beneficiosos sobre la mente

Contemplar la belleza del jardín zen, produce un efecto muy positivo, pero también dedicar un tiempo a cuidarlo. Realizar tareas que requieran precisión y concentración favorecen la calma. Esto ocurre especialmente cuando se hacen con atención. Cuando estás nervioso, retirar las hojas se puede convertir en retirar los obstáculos que te impiden la paz. El jardín y su cuidado adquieren así un significado mucho mayor. Se convierte en un recinto sagrado donde intentas preservar la armonía.

El jardín zen favorece la salud mental

Cada vez más personas conocen sus beneficios y los utilizan a su favor. Por eso tienen un jardín zen interior en miniatura que les ayuda a relajarse. Aunque su uso es muy particular y las instrucciones las pone quien cuida su jardín, hay algunas indicaciones que pueden ayudarte.
Su uso es sencillo, pues el jardín zen miniatura sólo cuenta con unos pocos elementos:

  • Una bandeja de madera impermeabilizada con resina epoxi para madera, o no.
  • Arena para cubrir con una capa fina la bandeja.
  • Unas piedras de diferentes tamaños.
  • Un rastrillo para limpiar y dibujar el oleaje.
  • El resto de elementos es optativo: una casita, un farol, un puente, una plantita…
Las instrucciones son sencillas

Una piedra como el cuarzo amatista o cualquier otra roca, simboliza a uno mismo y otras, son los obstáculos que uno quiere alejar. Asimismo también les puede dar un valor positivo. En esta caso serán cosas que quiere atraer.

La arena es el mar que los separa que puede aparecer lisa, cuando está tranquilo. Pero también puede haber un oleaje. El jardinero puede separar con un fuerte oleaje las preocupaciones, las frustraciones las situaciones negativas. Pero también puede aislarlas rodeándolas con un círculo de olas.
Si se hace con lentitud, respirando tranquilamente, consciente de cada movimiento, los efectos de esta actividad terapéutica son mucho mayores.

Ventajas de tener un jardín zen

Después de ver las imágenes y leer todo lo que hemos visto hasta ahora es de suponer que ya se habrá dado cuenta de los efectos de un jardín zen. Pero siempre está bien que recordártelos. Destacamos 11 ventajas de tener un jardín zen, que explicamos con más detalle en un artículo aparte. Enumeramos 11, pero seguro que tú encontrarás muchas más si compras un jardín zen online o si creas uno.

1. Cualquier espacio es bueno

Hay estatuas de Buda a buen precio
Cualquier espacio se puede convertir en un jardín zen

Te alegrará saber esto. No necesitas mucho espacio, ni plantas especiales, ni caros artículos importados de oro, incienso y mirra.  Una buena disposición de piedras, grava y arena es más que suficiente.

2. Un placer para los sentidos

Jardines zen bonitos
Sencillez y elegancia son sinónimo de armonía

Ya lo has visto. Sencillez y elegancia son sinónimo de armonía. Las olas del mar de grava y las islas de piedra son muy calmantes. Y si añades alguna plantita, una fuente, una linterna de piedra o un pequeño estanque, el efecto es muy acogedor.

4. Un refugio lejos del estrés

Jardín zen de interior y exterior
El estrés se aleja al contemplar las formas armónicas

La paz y el recogimiento que tanta falta nos hacen en estos momentos se consiguen en un jardín zen. Tu disposición mental y anímica cambian en cuanto entras en este espacio tan especial.

5. Un lugar para encontrase y (meditar)

Meditación en jardín zen
En un jardín zen puedes meditar o poner en orden tus pensamientos

La contemplación de la belleza facilita la meditación. La belleza serena, sin distracciones superfluas,  es la puerta para un estado especial. Se eres de los que practican la meditación sabes a lo que me refiero. Si no la practicas siempre disfrutarás de un estado particular donde te encontrarás sin distracciones.

6. Una terapia natural

Jardínes zen en Japón
Trabajar en equilibrio te armoniza

Respiras, limpias las hojas secas, dibujas olas, colocas cada elemento en su sitio… Sin querer estás presente, atento a lo que haces. Mientras, te limpias tú mismo, organizas tu interior. Hay una relación entre tu jardín, tus acciones y tu mundo interior. Cuidas y te cuidas. Te sientes bien. Agradeces.

7. Buen feng shui y armonía con el entorno

Puente en jardín zen
La armonía se consigue al respetar la naturaleza

Cada cosa ocupa su lugar. Eso sí, de una forma natural. La naturaleza es la maestra de los monjes zen y de los jardineros. El lugar donde está cada cosa es importante. Una piedra tumbada o en pie, una curva o una recta en un lugar concreto marcan la diferencia para que un sitio sea beneficioso o no. Aprovéchate de esta sabiduría.

8. Se adaptan a cualquier presupuesto

Los mejores jardines zen sencillos
Lo simplicidad del jardín zen hace que sea económico

Dicen que hay cosas que no tienen precio. Pero si es más económico ayuda. Comprar online un jardín zen no es necesariamente caro. Hoy en día, tienes a tu disposición una amplia gama de materiales y complementos a precios razonables. Nosotros apreciamos la calidad pero también las mejores ofertas en relación calidad-precio de un jardín zen.

9. Se mantiene sin esfuerzo

Jardín zen hermoso
Un jardín zen es fácil de mantener

Las plantas de interior o de exterior no son necesarias en este tipo de jardín. De ahí que no necesite mantenimiento prácticamente. Sólo rastrillarás la grava cuando tú puedas o quieras. Y si eres de los que aman las plantas pero no tienes tiempo, te aconsejamos que compres las que necesitan menos cuidados.  Los pinos y las plantas autóctonas son una excelente solución.

10. Un bonito bonsái zen

Bonsáis baratos
El bonsái se ha ganado un puesto en el jardín zen

Necesita cuidados, pero es tremendamente bello. Es para los que aman la belleza y cultivan la paciencia. Un ficus bonsái, un olivo bonsái, un pino bonsái ¿no me digáis que no son hermosos? Además, si no sabes cómo cultivarlo ya hay escuelas de bonsái online y empresas que te lo llevan a casa como Mistral bonsái.  Por su estética y sus características el bonsái se ha ganado un puesto en el jardín zen.

11. Un lugar para compartir

Estatuas de Buda baratas
El jardín zen puede ser un hermoso lugar para compartir

Se puede conversar y festejar en un jardín zen. Es más, invita a las conversaciones íntimas y a las confidencias. El jardín zen, por sus características, favorece buen ambiente animado y distendido o  íntimo y discreto. Su estilo apacible te ayudará en esos encuentros donde sea necesaria la armonía.

Jardines zen para inspirarte

Si aún no has visto suficientes imágenes inspiradoras de jardines zen, seguro que las que vas a ver a continuación lo harán. Son imágenes de los jardines japoneses y jardines zen más bellos del mundo. Sí, del mundo. En Estados Unidos, en República Dominicana, en Cuba, en Chile y en Polonia, etre otros países, el jardín japonés ha tenido mucho éxito.

Jardín japonés de Buenos Aires

Parque japonés de Buenos Aires
El jardín japonés de Buenos Aires es un lugar emblemático

Este espacio emblemático de Buenos Aires fue creado en ocasión de la visita del Emperador de Japón Akihito. Se mantiene gracias a la colaboración de los dos países. Cuenta con un vivero donde se pueden comprar bonsáis.

Jardín zen del templo de Ryoan-ji

Jardín zen místico
Nada sobra, nada falta. Todo está en equilibrio en un jardín zen.

Elegante, simple y hermoso, el del templo de Ryōan-ji situado al noreoeste de Kioto, sigue siendo el Karesansui más célebre. Se conserva desde finales del siglo XV y aún hoy transmite  su efecto tranquilizador. Esta obra del monje Sōami, con sus quince rocas sobre arena blanca, sigue promoviendo la contemplación y el espíritu meditativo.

 Si estás pensando en crear o comprar un jardín zen interior o de exterior, esperamos haberte inspirado.

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